La depuradora de piscinas es el elemento principal de una piscina. Contar con un agua de calidad que no contenga gérmenes o bacterias dañinas para la salud depende en gran medida del sistema de depuración de nuestra piscina, es por ello que los filtros de piscinas desmontables se pueden considerar como el corazón de la piscina.
¿Qué tipos de depuradoras para piscinas desmontables hay?
Dependiendo del tipo de filtro podemos distinguir entre dos:
Depuradoras de cartucho para piscinas desmontables: son depuradoras mucho más económicas que las de arena, pero su capacidad filtrante es mucho menor y el filtro debe reemplazarse con frecuencia para que el filtrado sea óptimo.
Depuradoras de arena para piscinas desmontables: son la mejor opción, pero más caras de adquirir. Aunque su mantenimiento es mínimo ya que solo necesitan que se limpie la suciedad acumulada en el interior. Su eficiencia es mucho mayor que con las depuradoras de cartucho.
¿Cómo poner una depuradora en una piscina desmontable?
Para instalar una depuradora en una piscina desmontable solo tendremos que conectar las dos mangueras, impulsión y aspiración, a las boquillas correspondientes de la piscina. Hoy en día, la mayoría de piscinas desmontables se venden en kit, incluyendo en el mismo un sistema de depuración con todos sus accesorios, si no es así, en Mercapool podrás comprar depuradora para piscinas desmontables por separado.
En Mercapool trabajamos con marcas líderes en depuradoras de piscinas como AstralPool, Hayward y ESPA, que garantizan disponibilidad de repuestos y una eficiencia energética superior.
Una bomba estándar de 0,75 CV consume unos 0,55 kWh. Si funciona 8 horas al día, el coste es mínimo comparado con el beneficio de tener un agua cristalina y saludable.
Depende del caudal de la bomba. Una depuradora de piscina desmontable debería ser capaz de filtrar todo el volumen del vaso en un ciclo de 4 a 6 horas.
Aunque es eléctricamente seguro si cumple la normativa, no es recomendable debido al riesgo de atrapamiento en las boquillas de succión. Es mejor filtrar cuando la piscina no está en uso.
El agua resultante del lavado del filtro contiene residuos y químicos, por lo que debe enviarse al desagüe. Nunca se debe reutilizar para riego si tiene altas concentraciones de cloro o sal.